lunes, 27 de mayo de 2013


OLLANTA TIENE LA PALABRA

 

Fue muy fácil para  Toledo liberar e indemnizar a terroristas , para Alan García negociar y condonar penas a narcotraficantes, para los peruanos guiados por resentimientos personales el odio hacia Fujimori no tiene límites cuando inclusive un sector defiende con indiferencia que el reo Fujimori espere su turno, el indicador es claro los terroristas y narcotraficantes están primero, los terroristas amparados por las cortes de derechos humanos, y los narcotraficantes amparados por un defensor más contundente su dinero.

Ollanta solo tiene que definir un indulto, una gracia que fue confirmada en su campaña pre electoral, cuando considero la otorgación de esta gracia por razones humanitaria al ex presidente Fujimori, cuya enfermedad va deteriorándolo cada día mas.  

Uno de los grandes fracasos presidenciales de Toledo y Alan García fue no poder plasmar la tan ansiada reconciliación entre peruanos luego de una época tan trágica que muchos no desean recordar, un grave error que nos pone en el peligro no solo de volver a cometer los mismos errores sino menospreciar el sacrificio de miles de peruanos que la enfrentaron.

El indulto a Fujimori puede ser el inicio en sellar esta época , dándonos una nueva perspectiva, aprendiendo del pasado , no con la insensatez de seguir abriendo la herida con más venganza o ensañamiento, o cerrándonos a mirar el futuro sin la pesada carga de odio y  resentimiento , para hacer realidad esta reconciliación es preciso de nuestro gobierno dar el primer paso, Ollanta no debería cavilar ni guardar presión alguna , porque tiene el fundamento real de un resquebrajamiento en la salud del ex presidente Fujimori cuyo final esperemos no traiga un peso moral en la conciencia de Ollanta por algo que pudo hacer pero le faltó decisión para obrar con honestidad , tal como fueron sus palabras y promesas en campaña.

Ollanta hoy tiene la palabra, como presidente debe defender el derecho de todo gobernante a otorgar esta gracia presidencial, considerando el espíritu humanitario que amerita esta causa, la  grave enfermedad del ex presidente Fujimori.

Sofía Flores

viernes, 29 de marzo de 2013


INDULTO A FUJIMORI

LA MURALLA ROJA

Por Sofía Flores

 

Ahora los forjadores de la peor tragedia en la historia del Perú  han cimentado una brecha llena de venganza disfrazada con la palabra impunidad. Las facciones de izquierda tuvieron mucho mérito en la época del  terror permitiendo, protegiendo y ayudando a los subversivos en su lucha por la desestabilización de la democracia, hábilmente apoyados por políticos fáciles de manejar bajo el hilo del dinero y el poder ,  estos personajes  han creado una fortaleza  a fin de impedir la libertad de Alberto Fujimori  un expresidente a quien el destino le dio la misión de estabilizar nuestra  destrozada economía  enfrentado a un terrorismo cobarde e intimidante encargado no solo en destruir  toda infraestructura nacional sino de torturar hombres ,mujeres y niños ,matarlos frente a sus familias,  secuestrar a peruanos sin distinción y asesinarlos muchas veces lentamente, sin olvidar a nuestras fuerzas del orden en ellos se desato una verdadera carnicería  .  

Ante todos ellos Alberto Fujimori los enfrento y los derroto aunque para muchos esta labor fue demasiado drástica, estos puritanos demócratas cierran los ojos  ante los hechos reales de una contienda, donde los derechos humanos son aniquilados por el enemigo,  no existe, ni existió, ni existirá  una contienda o guerra respetuosa de los derechos humanos, de allí la importancia  en defender la pacificación de un país.

Se habla de impunidad, de no permitir la libertad de Fujimori por delitos de lesa humanidad, algo muy controversial porque fue Fujimori quien defendió y paro la ola de sangre desatada por  el terrorismo, fue Fujimori quien les dio a los terroristas mediante la ley del arrepentimiento, la oportunidad para redimirse en libertad sin pago ni reparación alguna, una acción que más allá de permitir impunidad, fue buscar una reconciliación entre peruanos a fin de cimentar el camino hacia la paz.

La primera bomba activada por el terrorismo en el interior del país fue en 1980, cuando Belaunde emitía su primer discurso presidencial ,más de 10 años de terror, 2 periodos de gobiernos democráticos  atormentados, derrotados a los 2 años del gobierno de Alberto Fujimori,  han pasado más de 20 años y aún no hemos logrado una verdadera reconciliación, porque continuamente está siendo mancillada no por razones humanitarias sino políticas, aquí se encuentran toda la gama de políticos que nunca hicieron un buen trabajo desde el congreso y los movimientos de izquierda hábilmente protegidos por las asociaciones de DDHH.

Los radicales izquierdistas hablan hipócritamente de impunidad, una impunidad acogida por los subversivos que lograron su libertad en el gobierno de Alejandro Toledo sin mediar reparación alguna, aquí la voces moralistas se callaron, no hubo ninguna muralla que objetara esta libertad ni pusiera presiones al gobierno mucho menos a los representantes del poder judicial, aquí no se examinaron expedientes, ni se adentró a los antecedentes , pese a que estas personas cometieron directamente delitos de lesa humanidad con sus manos, aquí los DDHH no solo lo permitieron sino lo defendieron.

Fueron muchas las victimas del terrorismo, no solo un grupo ni una universidad ni un barrio, fue todo el país, fuimos todos, la muerte fue tan dolorosa como aquella secuela que dejo en sus sobrevivientes, inválidos, peruanos marcados con la desgracia y olvidados por todos, peor aún aquellos que nos defendieron denunciados por no hacer una guerra perfecta, sin fallas, obviando que en ellos también corre sangre peruana como todos nosotros.

Podemos seguir hablando de impunidad de pedir reparaciones para todos, para toda la nación, aquí el camino de la reconciliación nunca existirá porque la gran muralla de odio, venganza, persecución y resentimiento seguirá siendo cimentada por  quienes desean destruir nuestra democracia  valiéndose de artificios inmersos y bien utilizados dentro de la ley.

La libertad de Fujimori no puede ser contemplada como un antecedente de impunidad,  Alberto Fujimori es el primer presidente puesto a derecho, en prisión, así sea con ciertos beneficios dada su enfermedad es una prisión, un prisión a la que nunca fueron ni irán los verdaderos personajes políticos gestores de nuestra desgracia en la época de los 80-90, para ellos si existió impunidad.

Podrán alegar que el cáncer del Ing. Fujimori está en retroceso, felicidad para cualquier ser humano con este mal, pero todos sabemos la crueldad del cáncer, porque está allí y en cualquier momento en solo instantes puede destruir toda  fortaleza, porque pese a todos nuestros adelantos  médicos no hay cura para el cáncer.

La libertad de Fujimori  debe destruir esta injusta muralla abriendo el sendero hacia la gran reconciliación entre peruanos , sellar una etapa indigna y trágica de nuestra historia, guiándonos hacia un nuevo horizonte ,aprendiendo del pasado, enmendado errores, y  por sobre todo al recoger todo ello, protegernos contra el enemigo oculto bajo la fachada de nuestra democracia creando discordia entre nosotros, reconciliación para unidos ser una verdadera fuerza contra los problemas de nuestro país.

La libertad de Fujimori debe ser contemplada con sensatez, Ollanta como presidente tiene compromiso con todos los peruanos, aquí no media ni izquierda ni derecha, solo defender la naturaleza de una gracia presidencial, cuya esencia no debe ser manchada con odios ni venganzas políticas, es momento de generar un precedente sí, pero el precedente de la reconciliación como único medio para  lograr el desarrollo de nuestro país en paz.

Sofía Flores  

domingo, 3 de febrero de 2013


UN VIDEO DE ODIO

La antipatía generalizada y politizada hacia Alberto Fujimori no tiene límites,  es el único reo que está en la mira de todo dedo acusador, cínicamente se aprovechan de situaciones ya conocidas como quien descubre la pólvora.

Para todos es una situación reconocida la infiltración indiscriminada de objetos o de cualquier índole dentro del penal, en el mejor de los casos  la dirección del inpe lo único que ha logrado conseguir es  controlar en cierto modo esta corrupción, cuya naturaleza es un provechoso negocio de objetos no permitidos.

Solo basta recordar un reportaje donde el periodista antes de entrar al penal enseño un arma (de juguete) aduciendo que lo haría ingresar, lo cual  pudo hacerlo sin mucho problema, lógicamente todo tiene un precio.

El video a Fujimori tiene la clara señal de la mala intención , un video de mala calidad al estilo vulgar de  aquellos malos programas faranduleros,  el fin seguir desprestigiando más la situación de Fujimori, al no encontrarlo como un enfermo tirado al abandono , por el contrario vieron al verdadero Fujimori luchando como lo haría cualquier enfermo de cáncer , sin perder su dignidad.

Basta de cinismo e hipocresías nuestro sistema carcelario tiene deficiencias , no necesitamos ser descubridores de primicias, la corrupción dentro de ella podrá ser controlada no solo por una eficaz administración , sino cuando todos aprendamos a mejorar nuestra escala de valores.

 

Sofía.

 

 

 

PIEDRAS Y MAS PIEDRAS.

 

El indulto sigue su curso, pero tienen que cumplirse con todos con los requerimientos, es así como los representantes de nuestro gobierno tratan de poner más piedras o más excusas para un indulto que debería ser una gracia presidencial, el cual si Ollanta ejerciera poder de liderazgo o decisión en su gobernabilidad, podría ejecutarla sin el temblor que acompaña  a su frágil personalidad, es sorprendente reconocer  a un militar en la presidencia con tantas limitaciones y temores.

Se manifiesta que Fujimori debe cumplir con todos los requisitos, que no es el único en lista de espera,  que hay muchos enfermos a quien indultar también, que no es un enfermo terminal  etc., etc. etc. piedras y más piedras  alrededor de Alberto Fujimori,  una situación politizada creada  y mantenida por las antipatías de muchos enemigos , excusas y más excusas disfrazadas,  algo que no tuvimos la ocasión de experimentar cuando no se levantó tanto polvo al indultar e indemnizar a numerosos terroristas, para ellos la lista de espera no existió, por cuanto tuvieron un respaldo muy bien defendido por las asociaciones de DDHH.

Quiéranlo o no, la realidad nos muestra que Alberto Fujimori no es cualquier preso, es un ex presidente aun si bien hubieron errores en su gobierno, fue el encargado de ponerse al frente de la peor situación nunca antes vista en la historia democrática de nuestro país, justamente por las fallas estrepitosas de años en el poder de gobernantes que como Alan García no gozan  de una sola acusación,  en todo caso el está disfrutando de la fragilidad de una democracia que le dio  impunidad.

Ver el caso de Fujimori comparándolos con otros reos en lista de espera , es ser demasiado necio para no admitir hidalgamente una verdad , nuestro expresidente devolvió al Perú la paz,  un requisito que no debería ser  burocratizado con peyorativas legales, por cuando el indulto es una gracia presidencial otorgada en amparo  a consideraciones especiales, si somos honestos el trabajo de Fujimori en el poder devolviéndonos la estabilidad económica, política y social es la mejor demostración de su legado, más aun ahora cuando su salud va deteriorándose, a no ser que sigamos la voz de una antipatía que solo espera cubrir a Fujimori con el manto de la venganza en sus últimas horas.

Dejemos de afianzar más los escollos puestos  por los enemigos de Fujimori en su camino al indulto.

Obremos con justicia, mantengamos al indulto como gracia presidencial  en las manos de nuestro gobierno  sin  limitaciones necias, hipócritas o moralistas de un sector  incapaz que no ve la realidad de un hombre que nos dio la pacificación.

SOFIA

 

miércoles, 14 de noviembre de 2012

LA VENGANZA  INFINITA DE SUS ENEMIGOS
Una vez más  el incesante afán de venganza rosea el veneno de la discordia entre peruanos, para todos aquellos que no valoran la importancia de vivir en paz, la humillación no tiene límites,  no basta el resquebrajamiento en la salud de Alberto Fujimori, no basta pasar  todo el penoso proceso de su enfermedad privado de lo más elemental  y humano que tiene un hombre su libertad, algo que no puede ser compensado con el mas omnipotente castillo de lujos, brillo o comodidad.
Aquellos que critican cada detalle alrededor del centro de reclusión de Fujimori solo pueden percibir el aspecto egoísta y superficial de su propia naturaleza, negándose a reconocer una indiscutible verdad , Fujimori es el único ex mandatario puesto derecho al cual le han atribuido acusaciones y delitos cometidos durante su gestión, de los cuales no hay pruebas directas hacia él , asimismo estas condenas deberían también dirigirse a muchos políticos o ex gobernantes quienes tienen en su haber delitos muy graves , pero hoy tienen aun la desfachatez de de lanzar un dedo acusador o inferir alguna acusación verbal contra Fujimori,  estos gozan de plena libertad y no son presa de persecución de nuestro sistema jurídico ni de los medios de comunicación, mucho menos de las cortes de DDHH.
Solo el resentimiento  personal  puede dispensar tanto odio hacia la persona de Alberto Fujimori , cínicamente identificándolo con la corrupción, como si nunca hubo corrupción en nuestro país ,obviando la descomunal corrupción existente durante el primer gobierno de Alan García que nos dejo en quiebra,  lo identifican con delitos de lesa humanidad,  obviando hipócritamente  el salvaje atentado contra la vida al cual nos sometió sendero luminoso con sus crímenes, torturas, secuestros y matanzas apoyados por políticos de aquella época asolapados  defendiéndolos , ante ellos las mismas cortes de derechos humanos despliegan todo su arsenal de disposiciones para protegerlos legalmente, una protección que nunca dieron a Fujimori mucho menos a nuestras  fuerzas armadas que los enfrentaron,  para ellos  solo existió y existe , el peso de nuestro  sistema judicial atemorizado  sin el menor criterio de justicia.
La venganza  busca medios e indaga formas para seguir maltratando  la persona de Fujimori, la venganza no tiene fin porque es un sentimiento que corroe el interior de todo ser humano  y para poder sobrevivir deseara siempre más.
Colocan a Fujimori en el mismo nivel de un reo común, aquí la venganza no mira la sensatez de un caso  en donde estamos tratando  a un ex presidente que nos dio la estabilidad y tranquilidad nacional ,  un aspecto demasiado trascendental  sin comparación alguna con ningún preso,  si la ley es igual para todos , no lo es para Alberto Fujimori, porque más fácil y sin mucho escándalo fue indultar a terroristas sin tener alrededor tanta insania de odio generalizado  y propagado con tanta facilidad.
En todo caso las cárceles doradas son disfrutadas por aquellos presos con buena salud  y ante quienes nadie se escandaliza por cuanto no son materia prima calificada  de publicidad ni de interés político para aniquilar.
Sin embargo Fujimori lleva el proceso de su enfermedad privado de una libertad que le permitiría pasar los últimos días o meses al lado de sus familiares, disfrutando  detalles perdurable en mente de sus familiares, algo inapreciable como,  salir, pasear, caminar  con sus seres queridos,  etc.
Si las cortes de derechos humanos permitieron injustamente el indulto de criminales terroristas  con cuantiosas indemnizaciones,  con mucha mayor razón los peruanos debemos elevar nuestra voz para reclamar justicia para un  ex presidente  el único en la historia republicana puesto a derecho, para exigir su libertad  ,libertad para el hombre que fue capaz de enfrentar los artificios políticos de una democracia que nos entrego al terror ,  dándonos el preciado legado de Paz , para así nosotros  vivir en libertad .

Sofía Flores

lunes, 8 de octubre de 2012

EL INDULTO
LA  ESENCIA DE UNA GRACIA PRESIDENCIAL

Todo presidente electo democráticamente tiene como potestad constitucional, otorgar  una gracia humanitaria a través del indulto, al margen de cualquier sentencia establecida por el poder judicial,  sin que exista impunidad, respetando a nuestro sistema jurídico con todas sus deficiencias y limitaciones, para ello el presidente de la república demuestra su gobernabilidad decidiendo en base a su criterio, antecedentes y/o principios democráticos, si puede dar esta gracia o no.
Es el gobernante quién decide e identifica a la persona  a ser  considerada para esta gracia presidencial, teniendo en cuenta con equidad los antecedentes y beneficios  legados a nuestra patria,  dejando a un lado intereses personales y/o políticos.
Vislumbrando este panorama,  respetando un principio constitucional democrático, Ollanta no tendría ningún impedimento para dar un indulto humanitario al ex presidente Alberto Fujimori,  muchos ex presidentes otorgaron esta gracia presidencial a verdaderos reos  que atentaron contra la vida sin dejar ninguna retribución económica, muchos menos dejaron algún beneficio u obra en bien de la nación.
El indulto  presidencial a Fujimori  está siendo plasmado en un precedente que perjudica y priva todo contexto referente a la naturaleza de esta gracia presidencial a futuro, bajo esta perspectiva entonces tendríamos que eliminar esta potestad porque  siempre se podría  objetar basándonos en a quien más podriamos beneficiar, al unisonó estamos escuchando,  “no hay que darle el indulto a Fujimori porque tendríamos que dársela también a Montesinos, a los presos por terrorismo, Abimael  Guzmán, al grupo colina,”  ante este dilema,  ¿por qué no también a los presos por violación u otros sentenciados a cadena perpetua?  ósea a todos.
Bajo estas alternativas, no hablemos de democracia y todo lo que esta implica, tampoco usemos la  constitución porque siempre encontraremos algo que no nos gusta o conviene,  que se eliminen los indultos, porque o lo hacemos para todos  o para nadie.
Es así como se está viendo este caso, es de esta manera como una vez más ponemos en el camino democrático de Ollanta mas piedras, mas enfrentamiento, mas resentimiento social , con un trasfondo que si somos honestos mas tilda a venganza y orgullo desmedido.
Una verdadera democracia no puede subsistir ante el temor, resentimientos  o ideologías políticas que frenan el libre ejercicio de un gobierno, mas aun cuando los medios de comunicación no están a la espera de si le otorga o no el indulto a Fujimori, sino que la gran mayoría  desea que permanezca en prisión,  limitando e intimidando mas  la acción de los principios constitucionales por parte del presidente.
Fujimori para muchos es culpable y  debería morir en prisión, para otros  es el único  ex presidente sentenciado políticamente, sobre el  cual se derramo  todo el peso de nuestro sistema judicial algo que no se hizo con otros ex presidentes, no obstante  un 70% está a favor del indulto, un detalle muy  importante a ser contemplado por Ollanta, así como los antecedentes  primordiales que dieron a nuestra patria la estabilidad económica y pacificación al país ,  logros fundamentales, sin comparación alguna con ningún reo sentenciado  llámese  terroristas, grupo colina , montesinos o demás .
El indulto como gracia presidencial debe perdurar en democracia, no la limitemos con nuestra antipatía política, resentimiento social, diferencias  personales, parcialidad o falta de un sensato razonamiento.
Actualmente en nuestro país necesitamos un propósito solidario que permita fortalecer nuestra democracia, la reconciliación,  algo que no ha sido posible debido a nuestras diferencias personales, políticas, o de cualquier otra índole, en este aspecto a cada  instante medimos nuestras decisiones u opiniones en base al pasado sin ver el futuro que es más importante.

Ollanta es un militar de carrera, su formación se basa en seguridad, energía, valor, don de mando,  con estas cualidades se gobierna  un país, algo  que Ollanta aun no ha podido demostrar.
En el caso Fujimori Ollanta  no necesita de una solicitud para  ejercer  esta potestad, Fujimori siendo una persona de edad avanzada, enfermo, con una vida extinguiéndose, tiene todo el derecho humanitario para ser merecedor de esta gracia presidencial, considerando los beneficios legados a nuestro país.
Es el momento de actuar con libertad sin temor, de acuerdo a la constitución,  tal  como Ollanta juro ante Dios y la patria.

Sofía Flores


miércoles, 3 de octubre de 2012

INDULTO
UNA DESICION PRESIDENCIAL
Ningún mandatario en nuestra historia republicana tuvo entre sus manos un país tan derrotado moralmente y económicamente  como estaba el Perú en 1990 , en nuestro congreso  el ente democrático  defensor del  pueblo ,  solo se podía  percibir  congresistas adheridos a sus cómodos privilegios  ocupando su tiempo enfrentándose unos a otros,  negándose a políticas de austeridad,  representantes de los partidos políticos tradicionalistas  indiferentes y egoístas,  acción popular, PPC, APRA, etc., todos ellos defendían una democracia incipiente que solo había servido para protegerlos  mientras la mayoría de peruanos hurgaba en una ciudad con carencias de combustibles y productos de primera necesidad  tratando de sobrevivir entre la especulación, el temor  o la incertidumbre, mientras se escuchaban las detonaciones de anfo tal como si fueran bolsas de papel  presionadas hasta reventar,  seguros en sus curules,  políticos  inmersos entre las facciones de izquierda  asolapaban el accionar de los líderes senderistas,  ayudados por un poder judicial con jueces fáciles de manejar proporcionándoles a la subversión el apoyo jurídico necesario,  facilitando su amparo ante los organismos defensores de derechos humanos , quienes  estaban alerta contra cualquier atentado contra la subversión, pero se  hacían la vista gorda ante el enorme  conglomerado de atentados contra  el pueblo peruano bajo el secuestro, intimidación, chantaje, tortura y muerte.
Alberto Fujimori al recibir la banda presidencial  no tuvo la suerte de un Belaunde, Toledo, García  u Ollanta que se llenaron de viajes diplomáticos al exterior, o la tranquilidad de disfrutar los recintos del palacio de gobierno bebiendo finos licores entre banquetes y celebraciones, por el contrario  Fujimori  comenzó sus viajes hacia el desastre de zonas capturadas por sendero bebiendo el sabor amargo de la tristeza de un pueblo  en medio de la sangre derramada.
Cerradas las puertas de todo crédito internacional,  Fujimori enfrento la bancarrota con medidas drásticas pero actuando paralelamente una  eficaz  estructura  de programas asistenciales, el gobierno de Alberto Fujimori  fue  muy duro teniendo que lidiar con el proceder egoísta de  políticos y autoridades mezquinas acostumbradas a utilizar al sistema democrático para beneficios individualistas.
Los peruanos no tuvimos que esperar mucho para ver realidad sus logros, bajar la hiperinflación, volver a ser un país con credibilidad internacional, sin embargo todo aquello no se compara con el mejor fruto de su gestión, la pacificación,  no hay  obra más grande en el mundo que la paz,  podemos perder empleo o propiedades,  pero la vida es el único medio que nos permite recuperar todo lo perdido.
Las buenas obras no cuentan para la justicia de los hombres,  hoy cínicamente también escuchamos  hablar de delitos de lesa humanidad por parte de Alfredo Diez Canseco  un personaje  ya conocido por muchos años dentro del congreso, inclusive durante la época del terror  como un integrante de la faceta izquierdista.
Culpar a Fujimori por delitos de lesa humanidad  como consecuencia del enfrentamiento a  sendero luminoso, es una hipocresía llena de ingratitud, bajo este fundamento  todos nuestros héroes y mártires  que lucharon contra el enemigo son culpables. Una guerra no es un sistema fácil de predecir  y manejar a la perfección.
Alberto Fujimori el único presidente puesto a derecho, enfermo en prisión aunque no sea la cárcel como muchos enemigos quisieran, es un lugar  restringido para un  ex presidente  que nos devolvió seguridad, credibilidad y  paz.
El odio de nuestra clase política hacia Fujimori, que se escuda tras la fachada moralista del respeto a los derechos humano y al sistema democrático,  se pierde entre la realidad cruda de estos mismos políticos con la colaboración de un periodismo hipócrita  que calla la existencia de corrupción, coimas, tráfico de influencias y todas las falencias de nuestra pobre cultura de valores,  pero que es fácil obviar bajo el refrán ojos que no ven o videos que no  hay.
Lo injusto del caso Fujimori es que los verdaderos culpables de nuestra desgracia, aquellos políticos que nos llevaron a la bancarrota están libres y jamás serán juzgados,  así vemos una figura de la justicia que prefiere derramar todo el odio, todo el peso de la ley hacia un solo hombre de edad avanzada, enfermo, ante quien solo se escucha el discutir de un indulto pero especulando cuanto tiempo de vida le queda o si ya está  en sus últimas horas
La injusticia ya está dada con o sin indulto,  Alan García pudo darle esta gracia, pero no lo hizo para no tener el carga montón de los moralistas, el odio de la clase política mezquina, y el ensañamiento de los medios de comunicación, considerando sus abiertas pretensiones por un  cuarto mandato, irónicamente Alan García fue el gestor de nuestra bancarrota en su primer gobierno.
Hoy Ollanta  tiene la opción de sentar un precedente de justicia hacia un mandatario por razones humanitarias, si  ante la leyes  de nada sirvió  la pacificación ni la estabilidad económica que nos dio, Ollanta  puede dar esta gracia, considerando su situación de gobernante, ex militar y ex combatiente contra sendero, en este paso valdría recordarle  el valor de la paz, y la libertad,  tal como una vez lo manifestara Simón Bolívar a sus soldados en la batalla de Junín.
Soldados! Vais a completar la obra más grande que el cielo ha encomendado a los hombres: la de salvar un mundo entero de la esclavitud ¡Soldados! El Perú y la América toda aguardan de vosotros la PAZ, hija de la victoria, porque la libertad es la esperanza del Universo.

Sofía Flores.